¿Cuál es la relación entre festividades católicas y cultura prehispánica?

55

El arqueólogo Jaime Cedeño Nicolás investiga la relación entre las festividades católicas como las dedicadas a los santos Isidro y Santiago en grupos de Querétaro e Hidalgo, con fenómenos solares vinculados a la cultura prehispánica.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Jaime Cedeño ha centrado sus estudios en los asentamientos prehispánicos de Zidada, Taxangu, Pahñú y Zethé, localizados en el Valle del Mezquital, Hidalgo, y El Cerrito, cercano a Querétaro.

En el estudio “Espacio y tiempo en sociedades mesoamericanas. El caso de la Cultura de las Mesas”, el investigador ahonda en la relación de las orientaciones de algunas de las estructuras de esos sitios con hechos astronómicos.

Durante su participación en el Coloquio “Proyecto Valle del Mezquital. 30 Años” en el Museo Nacional de Antropología, explicó que estas orientaciones apuntan a los días de inicio del año mesoamericano (ubicado hacia el 12 de febrero), equinoccios y pasos cenitales, “lo que podría indicar un sistema o medio de control entre todos los sitios para el ciclo agrícola y el inicio de año”.

A decir del experto, los asentamientos xajay -ubicados en las mesetas de los municipios hidalguenses de Tecozautla y Huichapan- guardan una orientación de 16-17°, como en Teotihuacan, urbe de la que fueron contemporáneos en sus etapas tardías.

El Cerrito, en cambio, guarda una orientación totalmente distinta que podría hablar de la conmemoración de las posiciones extremas de Venus y en las que se enmarca la temporada de lluvias.

Comentó que estas sociedades reconocieron las proporciones existentes entre sus ciclos calendáricos principales y plasmaron de manera análoga este conocimiento en el trazo de sus centros ceremoniales. No obstante, cada sitio pudo tener de manera particular una festividad primordial.

Luego de haber concluido las investigaciones arqueoastronómicas en sitios xajay del Valle del Mezquital y comenzado otras de carácter etnográfico en comunidades hñahñu del sur de Querétaro, el maestro comprobó que en su calendario de festividades católicas los otomíes manejaban un ciclo ritual coincidente de alguna manera con fenómenos solares.

En ese sentido, el 15 de mayo, día de San Isidro, de importancia para los hñahñu, coincide con el primer paso del Sol por el cenit; y el de Santiago, que se celebra el 25 de julio, coincide con el segundo paso cenital del Sol.

Advirtió que estos “fenómenos mantuvieron un significado relevante posterior a la Conquista, de modo que el calendario prehispánico, mesoamericano, se resignificó con nuevos elementos”.

“Lo vemos ahora reflejado en sus festividades que recuperan estas mismas fechas del calendario prehispánico, pero ahora como rituales a los santos católicos”. añadió.

El arqueólogo puntualizó que la coordinación espacio-tiempo en los sitios prehispánicos se vinculaba con el paisaje inmediato, de modo que “simbolizaba una relación entre el espacio geográfico con el asentamiento, en su idea de altépetl; no está ligada solamente a observar la alineación y el evento astronómico bonito, sino a encontrar el significado cultural de estas cosas y ver cuál era la funcionalidad práctica para estas sociedades”.

Comments

comments